Tratamiento de arrugas de expresión

La toxina botulínica tipo A purificada es producida por una bacteria llamada Clostridium. Aunque se trate de una bacteria, esta toxina no presenta efectos adversos, ya que se aplica en cantidades extremadamente leves. Esta toxina es inyectada dentro de los músculos faciales y bloquea la transmisión de los nervios, debilitando o paralizando los músculos que causan las arrugas de la cara.

Este tratamiento elimina arrugas en la frente, al lado de los ojos, las líneas verticales entre las cejas, líneas horizontales en el cuello y otras irregularidades en la piel facial. Las inyecciones de toxina botulínica tipo A no son solamente buenas para modificar el cutis, sino que también ayudan a aliviar las migrañas, los espasmos musculares (en los ojos y el cuello) y la transpiración excesiva.

La aplicación de toxina botulínica es todo un arte en las manos del médico experto, que debe conocer en profundidad la musculatura facial así como las variaciones anatómicas que pueden presentar los pacientes. Así mismo puede ser usado en combinación para mejorar las arrugas periorbiculares.

Dentro de otros usos estéticos de la toxina botulínica la tenemos para mejorar la hipersudoracion en axilas y palmas de las manos, como método alterno a la cirugía.

El procedimiento de aplicación es muy sencillo, ya que consiste en infiltraciones con una aguja muy fina en unos puntos predeterminados de la región facial. Al paralizarse suavemente los músculos, se produce un borrado de las arrugas que dura aproximadamente 6 meses. Transcurrido este tiempo, si el paciente lo desea, puede volver a aplicarse el medicamento.

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